Soy un gran soñador, hasta el extremo, de que cuando me voy a dormir, lo que en realidad hago es empezar a vivir en el mundo de los sueños. Me he enfrentado a todo tipo de fieras, leones, gatos diabólicos, he soñado tantas veces que vuelo que he aprendido a despegar y aterrizar de puta madre, he mantenido peleas a navajazos que no me han dejado ni una mala cicatriz.
Pero el sueño del otro día fue terrible, soñé que era un pelota y fue tanta la vergüenza que pase, que me duró hasta después de llevar dos o tres horas despierto.
Era navidad, y yo no se como aparecí en el sueño con dos jarrones, paseándome por la empresa, ante la mirada desafiante de mis compañeros, iba en busca del encargado y del dueño para regalarles un jarrón a cada uno.
Al dueño de la empresa no le gustó y me dijo que si se lo podía cambiar por uno como el que tenia allí, para tener la parejita. Y como buen pelota le dije que movería cielo y tierra para encontrarlo y en ese momento desperté, con unos sudores de muerte.
Prometo que si vuelvo a tener otro sueño igual o parecido a este, me corto las venas, claro… dentro del sueño.

Para un padre, el calendario más veraz es su propio hijo, en él, más que en espejos o calendarios tomamos conciencia de nuestro transcurrir y registramos los síntomas de nuestro deterioro, el diente que le sale es el que perdemos, el centímetro que aumenta, el que nos empequeñecemos, las luces que adquiere, las que en nosotros se extinguen, lo que va aprendiendo, lo que nosotros olvidamos y el año que suma, el que se nos sustrae. Su desarrollo es la imagen simétrica e invertida de nuestro consumo pues él se alimenta de nuestro tiempo y se construye con las amputaciones sucesivas de nuestro ser.

Quiero hablar de las madres ahora que me falta la mía.
Pero si tú la tienes aún, no cometas el mismo error que cometí yo cuando la tenía. Que no supe demostrarle el cariño inmenso que le tenía.
Cuantos besos me ahorre, con lo feliz que hubiera sido ella recibiéndolos.
Acaríciala, bésala como ella hace contigo, hazte pesado. NO la hagas sufrir, avísala cuando vas a llegar tarde, no te ahorres una llamada de móvil. Porqué si no estará toda la noche sin dormir y solo se dormirá cuando te oiga llegar.
Qué no se merece la persona, que para empezar te dio la vida. Qué cuando estaba en la sala de parto sufriendo, para que tú nacieras, rompió a llorar de felicidad cuando te vio por primera vez.
Y sus primeras palabras fueron doctor le falta algo.
En definitiva es la persona que más te quiere, la que más te da y la que a veces menos recibe.

Cuando los partidos políticos en vez de hacer política, se convierten en sitios donde poder colocarse y tener un puesto de trabajo fijo para toda la vida, en ese momento dejan de cumplir con la función para la que fueron creados y pasan a ser otra cosa.
Alejados de sus principios ideológicos, los socialistas de Andalucía, han estado treinta años teniendo el poder y en ese tiempo cuantos Eres irregulares, falsos jubilados, subvenciones encubiertas, nombramientos a dedo, asesorías retribuidas aprecio de oro, han otorgado.
Con todos estos escándalos de corrupción, no ha habido ningún político que se le haya caído la cara de vergüenza y haya dimitido. En cierta manera es comprensible fuera de los partidos políticos hace mucho frio.
Cuando empiezan las peleas y las amenaza de dimisiones, cuando tienen que configurarse las listas y todos quieren ocupar el mejor puesto. Saben que pueden perder el gobierno de Andalucía y no hay pastel para todos y tienen miedo de tener que visitar cada día, como lo hacen cinco millones españoles, las oficinas del paro.
La mayoría de las personas, que componen los partidos políticos hoy día, lo único que les interesa de la política, es que le vaya cayendo cada mes, sin tener que fichar cada mañana y sin tener que dar explicaciones de lo que hacen. Aunque poco se puede contar cuando no se ha pegado un palo al agua.
Hay políticos, que llevan toda la vida agarrados de las ubres públicas cobrando buenos sueldos. Nada más que en ayuntamientos pagamos a sesenta y cinco mil ciento cincuenta y nueve concejales. En las capitales grandes cobra cada concejal un promedio de setenta mil Euros.
Súmale a esto: senado, parlamento español, parlamentos autonómicos, sindicatos y cargos de toda índole
La mitad de los políticos de este país sobran. Y la forma que tienen los partidos de elaborar la lista también.
Ya que presumen de democracia, que den el derecho de elegir a los ciudadanos. Listas abiertas YA.

El guantazo más grande que me ha dado una mujer, fue a los veinticinco años. Era una de esas tardes del mes de julio, estaba aburrido y no sabia a donde ir, al final decido meterme en el cine, a ver una película de Cantinflas.
Me acomodo en mi asiento y a mi derecha quedaban dos butacas vacías y veo que se aproximan dos mujeres, una tendría unos treinta años aproximadamente, alta un metro ochenta aproximadamente y pesaría unos ciento veinte kilos, con rasgos de síndrome de Down y la otra era una mujer mayor que seria su madre.
La mujer joven se sentó al lado mío, poniendo el codo de tal manera que me desplazó al otro lado de la asiento.
Me hubiera podido cambiar de sitio, pero siempre he sentido un cariño especial hacia estas personas y lo que menos deseaba es que pensaran los demás y sobre todo su madre, que me causaba algún tipo de rechazo.
Se apagan las luces y empieza la película. No llevaba ni diez minutos cuando en una de las escenas rompo a reír. Y de repente aquella mujer levanta aquella mano corpulenta y me suelta un guantazo en todo el hocico que vi las estrellas. Y me dice gritando con esa forma de hablar que tienen tan especial.
- ¡No te rías!
Mi risa se frenó de golpe, pero provocó la de los que estaban junto a nosotros, que al ver lo que había pasado se partían el pecho riendo, la única que no se reía era la pobre madre que no sabía como pedirme disculpas.
Nunca se me ha hecho tan larga una película y eso que las películas de Cantinflas me suelen gustar, no me atrevía ni a sonreír, todo el tiempo lo pase mirándola de reojo, porque como los de alrededor se reían tenía miedo que se equivocara y me soltara otro mazazo.

Declaraciones del Señor Artur Mas, al periódico francés le Monde:” Los catalanes llevamos más de trecientos años perteneciendo al estado español por la fuerza.”
Este hombre, se ve que cada mañana cuando se despierta, lo primero que ve son los tanques del ejército español patrullando por las calles. O quizás pueda ser que de pequeño, le gustara tanto jugar con esto cacharritos y entraba en un mundo de fantasías, del que aún no ha despertado.
Señor Presidente de la Generalitat, bájese usted de ese globo del independentismo, no vaya a ser que se pinche y se escoñe y cuando se ponga a hablar en esos términos, no nos meta a todos bajo la misma bandera y tenga cuidado con lo que dice, por que hay gente muy delicada del corazón como yo y podríamos morir. Y no seria por el miedo a las tropas del ejército español, sino por la mala leche que nos entra cuando lo oímos decir esas chorradas.
La ciudadanía catalana es muy diversa. Mi familia por ejemplo, está formada por andaluces, manchegos, madrileños, catalanes, gallegos y vascos, y cada uno piensa de diferente manera, afortunadamente.
Señor Mas: No busque problemas donde no los hay y póngase a trabajar, para poder darle a nuestros hijos trabajo, una buena sanidad y unas buenas escuelas, donde se les enseñe bien la cultura catalana, española y europea, y déjese de enarbolar la bandera del independentismo, y si tanto le gusta dicha bandera, yo le recomiendo que se haga unos trajes con ropa interior incluida y se los ponga para ir al parlamento, cada día invierno y verano y será tanto el placer que sentirá que tendrá que cambiarse de ropa interior muy a menudo.
Me gustaría colaborar en el diseño del traje, creo que la estrella tendría que ir en la parte izquierda de la chaqueta al lado del corazón para darle más sentido patriótico.
Sin embargo en los calzoncillos dudo donde colocar la estrellita, no se si ponerla detrás o delante.

Año 1959 jerez de la Frontera.
Lo trajo el padre, de regreso a casa, después de la jornada de trabajo. Era un corderito de apenas cuatro o cinco días, parecía una bola de algodón.
No sé si lo encontró perdido por esos campos de Andalucía, o simplemente le hecho el guante. Porque en aquellos años, algunos padres, se veían obligados a robar a veces, para poder dar de comer a sus hijos.
Juanito que tenía nueve años era el mayor de cuatro hermanos, se puso a dar saltos de alegría cuando lo vio por primera vez. Su madre a ver que le había producido tanta alegría dijo.
-¿Serás tú quien cuidarás del?
Para él, aquello fue un regalo no una obligación. Empezó dándole biberones, de una leche en polvo que daban en los colegios. Aquella leche, procedía de una ayuda que venía de América para las familias mas necesitadas.
Cuando le veía con el biberón en la mano, meneaba su rabito loco de alegría. Una vez tubo sus primeros dientes, lo sacaba al campo cada día a comer hierba, y allí lo esperaba mientras comía. De vez en cuando levantaba su cabecita para asegurarse de que el niño seguía allí.
Cuando llegaba la hora de regreso, lo llamaba y acudía como sí de un perrito se tratara y marchaba detrás del, hasta llegar a casa.
Y así fueron pasando los días y los meses, y se creó un vínculo entre aquel animal y el niño, que incluso dejo de un lado los juegos con los demás chiquillos.
Aquel corderito se hizo grande, y fue su perdición, porque en una familia donde la carne se comía una vez al mes, no se podía permitir el lujo de tener una mascota en casa.
La escasez era tal que cuando alguien se comía un huevo, se manchaba los labios, para presumir antes los demás.
La madre sabia de aquel cariño tan grande, que tenía su hijo por aquel animal, pero tenía que tomar una decisión y no podía ser otra que la de sacrificarlo. A sabiendas de que le iba a producir un dolor terrible a su niño.
Fue de noche para evitar que no viera nada.
Por la mañana al levantarse para ir al colegio, lo primero que hacía era ir a ver al cordero y aquella mañana no estaba, grito desesperado. Sabía que algo grave le había pasado.
La madre al verlo tan mal se vio en la necesidad de mentirle. -¡Se habrá escapado!
Pero en su interior algo le decía que no era verdad, que le estaba mintiendo y no tardo mucho en comprobarlo cuando llego la hora de la comida. Allí estaba los restos de su amigo del alma. Rompió a llorar desesperadamente, sintió angustia, dolor, un vacío tremendo se apodero de él, empezó a gritar porque lo habéis matado. Sintió odio hacia su padre y su madre, no llegaba a comprender porque ellos que le querían tanto, habían matado a su mejor amigo.

Quiero denunciar públicamente el acoso que recibimos con la mirada, los hombres que como yo han nacido con pelos en pecho. Hemos pasado de ser considerados como el macho ibérico, a ser vistos como una especie rara y en ocasiones te tratan hasta de guarro, pues ni un extremo ni el otro, ni éramos tan machos antes ni somos tan dejados ahora.
Acabemos con esta persecución, reivindica tus derechos.
Dejar ese pelo ahí donde la naturaleza lo puso, no te lo afeites, no te lo depiles, no te hagas esclavo de las modas, que la mayoría de veces son implantadas por las multinacionales para vender más.
Haz honor a tu antepasado el Homo sapiens, no quieras borrar tu identidad. No malgastes tu dinero ni tu tiempo libre. Porque o te afeitas cada tres días más o menos, o pasas de ser un mono a convertirte en un puerco espín y… ¿qué animal de los dos abrazarías con más fuerza?
Desabróchate esa camisa hombre, presume de pelos en pecho, aunque nada más tengas dos, enséñalos con orgullo.
Defiende la especie que se salvó de morir de frio gracias al pelo de su cuerpo y con ello a la humanidad.
No caigas en la trampa de querer ser ese nuevo hombre, creado por las multinacionales de productos de belleza, llamado metrosexual.
Tu lavadito, arregladito y perfumado y a comerse lo que se pueda.
Yo creía que lo de metrosexual era por el tamaño de su miembro y resulta que lo de metro viene dado por metrópolis hombre de ciudad

Dos de la tarde, Paseo de gracia. Tengo unas ganas terribles de ir al lavabo y a la vez no tengo ganas de tomar nada y me voy aguantando, hasta el punto de que o abro el grifo o revienta la manguera.
Al final me decido entrar en un bar con bastante gente, para pasar desapercibido, porque sigo sin ganas de tomar nada.
Abro la puerta del lavabo de caballeros y… ¡sorpresa! me encuentro delante de una rubia despampanante, con los pantalones bajados limpiándose sus partes más íntimas.
Y con una tranquilidad espantosa para el momento, porque no hizo ningún gesto para taparse, me dice:
- Perdone, tenía prisa y el de señoras estaba ocupado.
- No se preocupe - le dije.
- Me iré al de señoras porque yo también vengo con prisas.
A veces las prisas no son malas. Algunas vienen con regalo.

Han cambiado los tiempos, los abuelos cuando se reúnen en las plazas de los pueblos, ya no hablan de los temas relacionados con en campo, el ejército, la industria.
Tiempos atrás los ancianos cuando se reunían, te contaban lo bien que habían trabajado el campo. Uno empezaba explicando lo bien que había harado siempre y lo rectos que le salían los surcos, otro te podía contar que había cultivado siempre los mejores tomates y pimientos de su pueblo. Las batallitas de la mili, era un tema que no podía faltar en ninguna reunión.
La viagra ha cambiado los temas de conversación de la tercera edad. Charla de un grupo de ancianos de unos ochenta años en una plaza de un pueblo:
Un anciano le dice a otro:
- Ayer estuve bailando con María.
Y el otro le dice:
- Y qué?
Respuesta:
- nada, es una calienta braguetas.
Entre el grupo se encontraba una anciana de la misma edad que les dice:
- Es que a vosotros os gusta ir de flor en flor.
Como han cambiado los tiempos, los abuelos de ahora no viven en el pasado, viven en el presente. Pero… ¡cuidado! no abusar de esos inventos, que un sobre esfuerzo a esta edad… puede costar caro. Cumpliendo un poquito ya esta bien, no vaya a ser que acabemos la juerga en el hospital…

Quiero hacer un homenaje al dedo Índice, que en mi juventud me ayudo a romper, en más de una ocasión con la timidez a la hora de dirigirme a una chica, para pedir baile.
Que tiempos aquellos, en que el ligar era tan difícil y que bien lo pasábamos cuando lo conseguíamos, porque aquello llevaba su tiempo y su trabajo, que había que realizarlo con paciencia y muy buena técnica, para no cagarla, porque la juventud de los años sesenta no lo teníamos tan fácil como lo tienen los jóvenes de ahora.
Para conseguir ligar y besar a una chica en los labios, te podía costar por lo menos tres meses. Aquel trabajito empezaba con el dedo tieso señalándola en silencio, o a veces acompañado de la palabra bailas. Si conseguías que saliera a bailar, porque a veces las amigas, también tenían mucho que ver con esa decisión.
La esperabas que viniera hacia ti, con una ilusión y unas ganas de abrazarla, pero amigo cuando la cogías por la cintura, aquella mujer ponía los brazos de una manera que te clavaba los codos en el pecho y se quedaba de ti aún palmo. Si la chica te gustaba y tu a ella y querías reducir aquella distancia y conseguir que aquellos pechos duros y rebosantes de salud, te rozara el tuyo, habría de transcurrir por lo menos dos semanas.
Después entraba en juego la segunda fase, que consistía en que dejara de poner aquel culo en pompa y que se arramblara de la parte de abajo, aquello te costaba más de un dolor de muñecas de tanto apretar y a ella seguro algún dolor de riñones de mantener, aquella posición y aguantar la presión a que la sometía uno, al final cedía no se si por el dolor, o porque ella también estaba loca por unir ambos cuerpos. Una vez conseguido esto se pasaba a la tercera y última fase en busca del beso, empezabas por la parte de abajo del cuello y subías poquito a poco, escalón tras escalón, asta alcanzar la comisura de los labios, cuando llegabas a esa altura y querías centrar el beso, ella pegaba un giro de cabeza y te dejaba con la miel en los labios. Pero a base de insistir una y otra vez asta el infinito conseguías que aquella mujer te entregara aquellos labios sonrosados y suaves. Y entonces se producía una serie de reacciones físicas y mentales que te trasportaba a otro mundo.
Fin de la historia porque rematar la faena seria el titulo de otra película que la podríamos llamar misión imposible.

Desde hace muchos años, existe un virus que ataca a la mente de las personas, se contagia de padres a hijos y también se han dado casos de contagio en algunas escuelas, el brote más fuerte está localizado sobre todo en el país vasco, aunque también empieza a notarse algunos casos en otros territorios.
Se estima que tan solo en el territorio vasco, hay trescientas treinta y tres mil seiscientas veintiocho personas que lo sufren y un número indeterminado de otros que están incubando la enfermedad.
El daño que produce es tremendo, destruye la zona del cerebro donde se acumula toda la información referente a la nobleza y lo bueno que puede haber en cada uno de nosotros y deja solo el lado cruel y oscuro.
Los síntomas en su primera fase suelen ser éstos:
· Racismo. Defensa de la pureza étnica, empiezan a sentirse superiores a los demás.
· Dictatoriales. No respetan los ideales de los demás. Emplean la persecución y el terror hasta el extremo de expulsar de su territorio a las personas que no piensan como ellos. Desprecio absoluto a las leyes que nos hemos dado entre todos y solo utilizarlas cuando les interesan.
· Exaltación de la violencia y la fuerza. Admiración por todos los asesinos de niños, mujeres y hombres, hasta el punto de considerarlos como héroes y salvadores de la patria.
En la segunda fase, cuando el virus se ha hecho más fuerte y todo lo dicho anteriormente ha calado bien, se pasa a la acción del tiro en la nuca y la colocación de bombas, como la de Hipercor.
Para este tipo de virus, se ha empleado varios tratamientos y no han dado resultado ninguno. El último de ellos ha sido dejarlos entrar en el parlamento y pagarles bien, para que nos den lecciones de democracia y que puedan seguir defendiendo a sus hermanos terroristas.
Una sociedad cuando llega a tal grado de enfermedad y ha perdido todos sus valores, es muy difícil de recuperarla. Pero sí se podría evitar si algunos políticos fueran más valientes de lo que son, que en las escuelas no se siguiera propagando el virus.

Hará aproximadamente un año, cuando me preguntaban algo referente a internet, o si tenía correo electrónico, siempre contestaba lo mismo: “yo ya no estoy para esas cosas, estoy muy tranquilo sin ordenador. A mi me gusta hacer otro tipo de cosas como pescar, caminar, viajar”.
Ahora me doy cuenta que se puede seguir haciendo todo eso y además tener ordenador en casa, porque no está reñida ambas cosas, al revés, se pueden complementar.
Desde que estoy aprendiendo a utilizarlo me estoy dando cuenta de las grandes ventajas que tiene este trasto.
Es una ventana abierta al mundo. Estás informado de todo lo que sucede en cada momento. Puedes consultar cualquier cosa y aunque se la preguntes mal, es tan sabiondo el condenado que sabe lo que quieres y te da la respuesta. Me está valiendo para escuchar música de mis tiempos de juventud, ver películas que tenía olvidadas. A esto suelen llamarlo pirateo pero yo lo voy a llamar trueque.
Estoy leyendo como nunca lo había hecho, incluso me atrevo a escribir algunas cositas, cuando yo no había escrito desde que vine de la mili y de eso hace ya cuarenta años, claro, contando con la ayuda de mi amigo el Word, que me dice cuando me equivoco y son muchas veces. Me ha valido para recuperar la amistad de amigos, que hacia treinta años que no sabía nada de ellos.
Me está valiendo para opinar y protestar cuando los políticos hacen algo que a mi me parece mal. Antes pagaba los platos rotos siempre el pobre televisor, lo ponía de imbécil para arriba.
Por lo que veo es un medio libre que nos hace a todos un poco periodistas y que me perdone la profesión, muy temido por los políticos porque no lo pueden controlar por ahora.
A partir de ahora utilizaré este blog para meterme en este mundillo de internet y aportar un poco de lo que sé, que no es mucho. Espero que os guste y disfrutéis leyéndolo como yo lo hago escribiéndolo.
Para terminar solo quiero decir que viva este aparato, internet y la madre que los parió.
